Durante la 70.ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), celebrada en Nueva York entre el 9 y el 19 de marzo, se registró un hecho sin precedentes dentro del sistema de Naciones Unidas: la presentación de un borrador de resolución que proponía definir oficialmente el término “género” como referido exclusivamente a hombres y mujeres.
La iniciativa fue impulsada por la delegación de Estados Unidos, que argumentó la necesidad de recuperar la definición establecida en la Plataforma de Acción de Pekín de 1995, donde el concepto de género se vinculaba directamente con el sexo biológico. Según esta postura, la evolución del término en documentos recientes habría generado interpretaciones diversas que no cuentan con consenso entre los Estados miembros.
Aunque la propuesta no llegó a ser votada —tras ser bloqueada por una moción de “no acción” presentada por Bélgica en representación de 26 países de la Unión Europea—, su introducción en el proceso de negociación rompió con una tradición de décadas basada en el consenso y obligó a los Estados a posicionarse de manera explícita sobre el tema.
Sectores diplomáticos y organizaciones que reclaman una definición más precisa del término consideraron el episodio como un avance significativo, al abrir nuevamente la discusión sobre los alcances conceptuales del género dentro de la ONU. En particular, señalaron que este antecedente podría ser retomado en futuras sesiones por países que han manifestado preocupación por la expansión del concepto en normativas internacionales.
Por otro lado, la iniciativa evidenció un escenario de creciente tensión entre distintos bloques. Mientras algunos países defienden una interpretación basada en la distinción biológica, otros sostienen enfoques más amplios que incluyen identidades de género. Esta diferencia de visiones también se reflejó en los debates paralelos, donde representantes europeos advirtieron sobre el impacto de movimientos conservadores en las políticas de igualdad y derechos reproductivos.
El episodio marca un punto de inflexión en la dinámica de la CSW y anticipa un debate más profundo y abierto sobre la terminología y su impacto en las políticas internacionales, en un contexto donde las posiciones se muestran cada vez más polarizadas.
Propuesta inédita en la ONU reabre el debate global sobre la definición de género
Por primera vez, una iniciativa formal en Naciones Unidas planteó limitar el término “género” a hombre y mujer. Aunque no fue sometida a votación, el planteo generó tensiones entre bloques y marcó un precedente en el debate internacional.
