Las elecciones presidenciales en Perú avanzan hacia una segunda vuelta con Keiko Fujimori como principal protagonista, en un escenario de alta fragmentación política y marcada incertidumbre. La candidata se posiciona como la más votada en la primera vuelta, aunque con un porcentaje bajo que refleja la dispersión del electorado entre 35 postulantes.
La jornada electoral del domingo 12 de abril estuvo atravesada por un hecho inusual: el Jurado Nacional de Elecciones dispuso extender la votación hasta el lunes debido a fallas logísticas que impidieron habilitar más de 200 mesas, tanto en Lima como en el exterior. Esta situación afectó a más de 63.000 votantes, retrasando el escrutinio y la confirmación oficial de los resultados.
En paralelo a la elección presidencial, los peruanos también eligieron la nueva composición del Congreso, que volverá a ser bicameral después de más de tres décadas. Se renovaron 130 bancas en la Cámara de Diputados, 60 en el Senado y representantes para el Parlamento Andino.
Con Fujimori prácticamente asegurada en la segunda vuelta del 7 de junio, la atención se centra ahora en quién será su contrincante. Los primeros sondeos ubican en un empate técnico a varios candidatos, entre ellos Roberto Sánchez, Ricardo Belmont, Rafael López Aliaga y Jorge Nieto, lo que anticipa una definición ajustada en los próximos días.
El proceso electoral se desarrolla en un contexto de profunda inestabilidad institucional, con una sucesión de presidentes en la última década y un Congreso que enfrenta altos niveles de desaprobación. En este marco, la definición del balotaje será clave para el futuro político del país.
Fujimori lidera una elección fragmentada y Perú espera definir su rival en medio de demoras inéditas
La candidata Keiko Fujimori encabeza la primera vuelta presidencial en Perú, marcada por una fuerte dispersión del voto y problemas logísticos que obligaron a extender la votación. Aún no se define quién competirá con ella en el balotaje previsto para junio.
