Miguel Ángel Valenzuela y su padre, Ángel Valenzuela Cano, fueron hallados sin vida en el municipio de Guadalupe y Calvo, en el estado de Chihuahua. La Fiscalía investiga el doble homicidio y lo atribuye a presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa, mientras crece la preocupación de las comunidades evangélicas por la violencia en la región.