Un pastor protestante de Suiza encontró en Minecraft una innovadora herramienta para compartir el mensaje cristiano con las nuevas generaciones. A través de encuentros semanales dentro del popular videojuego, reúne a jóvenes gamers en un espacio donde la fe, la creatividad y la interacción virtual se combinan para acercar el evangelio a quienes difícilmente asistirían a una iglesia tradicional.