La Asamblea de Madrid dio luz verde a una normativa que reconoce al concebido no nacido como miembro de la unidad familiar a efectos administrativos desde el inicio del embarazo. La medida permitirá acceder antes a determinadas ayudas sociales y ha generado un intenso debate político entre quienes la consideran un respaldo a la natalidad y quienes la califican como un cuestionamiento del derecho al aborto.