Jerusalén reúne a miles de cristianos en una jornada de oración por Israel tras el 7 de octubre

Cerca de 2.000 pastores y líderes cristianos participaron de un encuentro junto al Muro de las Lamentaciones para recordar a las víctimas del ataque de Hamás y expresar su solidaridad con el pueblo israelí.
Hace 9 horas Actualidad

A tres años de la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre, líderes cristianos de distintos países se reunieron en Jerusalén para recordar a las víctimas, orar por Israel y expresar su solidaridad con el pueblo judío. La convocatoria incluyó una jornada de oración de 24 horas junto al Muro de las Lamentaciones y una transmisión internacional en directo.

El presidente estadounidense Donald Trump también se refirió a la fecha y reveló que había mantenido una conversación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Al recordar el ataque, describió lo ocurrido como una tragedia y afirmó que quienes lo perpetraron estaban pagando un alto precio por sus acciones.

En Jerusalén, cerca de 2.000 pastores y dirigentes cristianos participaron del encuentro organizado con el patrocinio de Mike Evans, fundador de Friends of Zion. Evans describió la iniciativa como un acontecimiento sin precedentes en el Kotel, nombre con el que también se conoce al Muro de las Lamentaciones, y planteó que la reunión formaba parte de una batalla espiritual.

El organizador sostuvo que Israel enfrenta distintos tipos de conflictos, entre ellos los relacionados con los medios de comunicación, la ideología y la economía. Frente a ese escenario, afirmó que la oración constituye una forma de respuesta espiritual y convocó a los participantes a involucrarse desde la fe.

El encuentro también se extendió más allá de Israel. Según los organizadores, millones de cristianos de más de 125 países se sumaron a la convocatoria mundial de oración mediante una transmisión televisiva desde Jerusalén.

Tom Hess, integrante de la Casa de Oración de Jerusalén para Todas las Naciones, destacó la dimensión del acontecimiento y señaló que, según las estimaciones que recibió, alrededor de 40 millones de personas estaban participando en oración desde diferentes lugares del mundo.

Entre los asistentes y simpatizantes había cristianos de Sudáfrica e Irán, países cuyas relaciones con Israel han sido motivo de tensiones. Hormuz Shariat, del ministerio Iran Alive, aseguró que percibe un cambio de actitud entre algunos iraníes hacia Israel, los judíos y Estados Unidos, y atribuyó la hostilidad principalmente al gobierno de su país.

Un representante sudafricano, por su parte, expresó su apoyo al pueblo israelí y explicó que su presencia tenía como propósito orar por la paz y recordar a las víctimas, con el deseo de que una tragedia semejante no vuelva a repetirse.

La podcaster australiana Erin Molan también participó de las reflexiones sobre el significado del 7 de octubre. Al comparar las consignas de distintas manifestaciones, sostuvo que las expresiones de las comunidades judías e israelíes tras el ataque estuvieron centradas en el regreso de los secuestrados y en la reunificación con sus seres queridos.

Evans vinculó la convocatoria con la necesidad de que las iglesias se pronuncien frente al antisemitismo. En ese sentido, recordó la indiferencia que, según afirmó, permitió el avance de la persecución contra los judíos en la Alemania nazi y advirtió sobre la importancia de enfrentar las expresiones contemporáneas de hostilidad.

La jornada reunió así a referentes religiosos de diferentes nacionalidades en un acto de memoria, oración y respaldo a Israel, en el que los participantes destacaron la dimensión espiritual de su compromiso y el llamado a la paz.