Masacre en Haití: al menos 22 personas fueron asesinadas mientras buscaban refugio en una iglesia

Al menos 47 personas fueron asesinadas en la comuna de Kenscoff, en las afueras de Puerto Príncipe, en un nuevo episodio de violencia atribuido a bandas criminales. Entre las víctimas, 22 se habían refugiado en una iglesia. El ataque ocurrió durante la madrugada del 24 de agosto y también incluyó la quema de viviendas.
Hace 3 horas Actualidad

Haití atraviesa una nueva escalada de violencia con el asesinato de al menos 47 personas en la comuna de Kenscoff, ubicada en las afueras de Puerto Príncipe. El ataque ocurrió durante la madrugada del lunes 24 de agosto y fue atribuido, con alta probabilidad, a la coalición de bandas criminales Viv Ansanm, que mantiene bajo presión a distintas zonas cercanas a la capital.

Entre las víctimas se encontraban 22 personas que habían buscado refugio dentro de una iglesia. El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, confirmó que fueron asesinadas dentro del templo. Durante el ataque también fueron incendiadas varias viviendas.

Las autoridades haitianas calificaron el episodio como un “ataque atroz” y una “noche de terror”. Hasta el momento, la policía no logró identificar de manera individual a los responsables. Horas después de la masacre, otro grupo compuesto por unas 60 personas fue secuestrado, según los reportes difundidos.

La situación se produce en un contexto de profunda crisis de seguridad y emergencia humanitaria. De acuerdo con Naciones Unidas, más de 3.000 personas fueron asesinadas en Haití durante los primeros seis meses de 2026 y unas 1.400 resultaron heridas.

La violencia también provocó el desplazamiento de aproximadamente 1,4 millones de habitantes. Además, se estima que alrededor de seis millones de personas necesitan asistencia humanitaria en el país.

La crisis se agravó en los últimos años tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse, ocurrido en 2021. Haití tampoco celebra elecciones desde 2016 y las autoridades buscan avanzar hacia nuevos comicios a finales de este año.

Organizaciones humanitarias que trabajan en el país también enfrentan serias dificultades para mantener sus operaciones. Médicos Sin Fronteras, por ejemplo, ha tenido que interrumpir algunas de sus actividades debido al riesgo de secuestros y ataques contra hospitales y centros de salud.

En medio de este escenario, cerca de un millar de efectivos extranjeros coordinados por Naciones Unidas se encuentran desplegados para combatir a las organizaciones criminales, aunque distintas fuentes consideran que el número resulta insuficiente frente a la magnitud de la violencia.